Los evangelios apócrifos son textos que narran aspectos de la vida de Jesús y de las primeras comunidades cristianas, pero que no fueron incluidos en el canon bíblico por la Iglesia. Se caracterizan por su diversidad temática, origen en los primeros siglos del cristianismo y, en muchos casos, por reflejar doctrinas gnósticas o alternativas a la ortodoxia cristiana. Ejemplos notables incluyen el Evangelio de Pedro, el Evangelio de Tomás, el Evangelio de María Magdalena y el Protoevangelio de Santiago, que ofrecen visiones distintas sobre la divinidad y humanidad de Jesús y la participación de la mujer en la fe.