La novela se sitúa en Buenos Aires a principios del siglo XX. Comienza con dos personajes, dos cirujas (aunque ellos prefieren que se los llame atorrantes), recorriendo la estación de tren de Canning. Inexplicablemente, a uno de ellos le llega la muerte; "La noche me respiró en la cara" es su explicación. La noche asesina, la que si te encuentra, fuiste. De ahora en más, el trabajo de su compañero será tratar de descubrir qué pasó.