Ivan Donilar nace en la Yugoslavia de Tito el día de los inocentes de 1948, un halagüeño comienzo que se descarría enseguida en un mundo dominado por la propaganda y la paradoja. Años después, en vísperas de la guerra civil, será reclutado por el ejército equivocado, convirtiéndose en peón de un absurdo conflicto cuyas normas y lealtades cambian sin previo aviso.