| 1 cuota de $0,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $0,00 |
Elric es el emperador de Melniboné, una poderosa isla que a lo largo de los siglos ha dominado el mundo. Pero su poder ha ido disminuyendo y ahora sus habitantes —orgullosos, pero decadentes— pasan la mayor parte de su tiempo en la capital del imperio, Imrryr, recordando glorias pasadas. Y Elric, casi como un reflejo de su propia raza (porque los melnibonenses no son humanos), es un albino frágil y enfermizo que requiere constantemente de pócimas y conjuros para poder vivir.
Elric está enamorado de su prima Cymoril, a quien sueña desposar a futuro. Pero sobre él pesa la sombra amenazante de su primo, el príncipe Yyrkoon, que a diferencia de él es un guerrero nato, ambicioso y que está empeñado en recuperar la gloria de Melniboné a cualquier precio, precisamente cuando los reinos humanos comienzan a aventurarse en los mares que antes eran monopolio de Melniboné.
La creación de Michael Moorcock tiene aspectos que inevitablemente recuerdan a Conan o Simbad, pero Elric sobre todo es un personaje marcado por la tragedia, al igual que Hamlet y Macbeth, y es precisamente eso lo que lo convierte en un héroe diferente. Porque la confrontación con su primo acarreará al imperio directo a la tragedia y a él a perder a su prima Cymoril, lo que lo llevará a dejar el trono para convertirse en un mercenario errante, dueño de la espada Tormentosa (gemela de la Enlutada), que tiene la facultad de alimentarse de las almas de amigos y enemigos.
