En Ciego en Gaza, Huxley llega al cénit de su vida narrativa, dedicado a describir en carne viva con sorprendente exactitud y crudeza a la sociedad de entreguerras, y se centra en una desesperada búsqueda de los valores positivos que podrían salvar al ser humano de la alienación a la que lo conduce el desarrollo tecnológico.